
Yo estoy dispuesto a morir y no matar.
Por: Ing. Dionisio de la Torre, Jr
Miami,Febrero 27,2010
Con esta frase creo que se puede expresar el pensamiento de muchos
opositores en Cuba que han entendido que el régimen no está dispuesto a
ceder un paso ante las demandas que ellos y todo un pueblo en silencio le
ha hecho. Estos opositores que han encontrado la diferencia entre el alma y
el cuerpo, que encontraron la diferencia entre claudicar o ser libres y que
han encontrado el único camino que el tirano no puede bloquear, la muerte
para ganar la vida.
El régimen por años ha sido experto en reprimir y controlar la violencia,
las pruebas son los miles de presos políticos y fusilados, los miles de
exiliados y los miles de presos comunes que llenan cárceles y granjas en
Cuba. La violencia es el plato favorito de los tiranos, pues les da la
excusa de asesinar y castigar con puño fuerte a todo el que atente contra
su poder, la violencia gubernamental es la acumulación de experiencia en
reprimir a los opositores transmitida desde el difunto campo socialista y
desarrollada al máximo por los discípulos de los Castros, pero ahora se
encuentran en un campo diferente.
Para el régimen castrista resultaba extremadamente fácil aplastar cualquier
intento de revuelta armada o grupos que desde el clandestinaje intentaban
derrocarlos, era simple eliminar a grupos como sucedió en el glorioso
Escambray o los desembarcos de Alpha 66 y otros, pues solo usando el triple
de hombres y reconcentrando a miles de familias lejos de sus hogares podía
limpiar y cortar de raíz cualquier intento de rebeldía. Mucho más fácil le
era perseguir y arrinconar a cualquier cubano que realizaba un acto de
sabotaje, tenían todos los medios y podían presentar casos para encerrar o
fusilar a este rebelde con causa.
La diferencia en la Cuba de hoy y no que no haya sucedido en el pasado es
que existen hombres que cansados de pedir por las vías civiles y pacificas
han visto que ya no pueden hacer mas contra un régimen asesino, que cansados
de recorrer los caminos de la civilidad y la convivencia han entendido que
están perdiendo el tiempo y que están siendo empujados a hacer lo mismo que
el régimen, el uso de la violencia y ante esto que va contra sus principios
prefieren entregar la vida como última muestra de su verdad y enseñarles a
todos que están dispuestos a morir y no matar.
Pese a que amamos la vida y que creemos que solo Dios debe disponer de lo
que el entrega, respetamos a esos valientes que entregan la vida sin herir a
otros, si ellos en sus conciencias han encontrado la paz y la libertad de
tomar tan alta decisión lo menos que merecen es nuestro apoyo espiritual y
moral. Si morir lentamente para mostrar al mundo lo violento y abusador es
el tirano es su decisión y debemos admirar y respetar esa posición al igual
que elogiamos al que con un fusil en la mano se lanza contra una pared de
balas, los dos muestran su valor y su libertad, libertad que ningún tirano
puede quitar, es la única salida que no se puede cubrir, la decisión de
morir por lo que se cree.
A todos que Dios los ayude y nos ayude a comprender que existen hombres que
aunque los entierren cada día se elevan mas sobre nosotros y por el bien
nuestro. Gloria a todas las víctimas del castrismo, que el sacrificio de
unos pocos sea el bien de muchos, pero sabemos que los castrista no van a
ceder y lamentablemente seguirán empujando al pueblo a la violencia, los
opositores son y serán llevados al grado máximo que un hombre pueda soportar
para provocar la violencia y no creo que todos tengan la voluntad y la
decisión del sacrificio mayor, ese es mi gran temor por el futuro cercano de
Cuba, la violencia como respuesta a la violencia gubernamental. Esperamos
que los gobernantes de Cuba aprendan y que aprendan rápido antes que mas
cubanos perezcan en huelgas de hambre solo por pedir los más elementales
derechos humanos.
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