
"¡Dionisio....
Dionisio!" - llama el visitante a la puerta de la casa de Dionisio de la Torre,
Jr. y siempre es bienvenido.
Ya en el interior se
establece una conversación espontánea e informal donde se analizan los
temas más trascendentes del momento. Se habla de política, de humor, de
ciencia (incluida la ficción) intercalando el grato momento con una taza
de café cubano del bueno y alguna que otra música que exalte el
sentimiento patrio y traiga recuerdos agradables al corazón.
Así se desarrolla "La
Visita" , dejando correr la libre expresión y el amor a la tierra que
nos vio nacer.